Los debates televisados entre George W. Bush y John Kerry mostrarán en Estados Unidos un choque de estilos opuestos, con tácticas diametralmente distintas para seducir a los electores, a pocas semanas de las elecciones presidenciales, según los politólogos.
Las negociaciones entre los equipos de campaña de ambos candidatos ya anuncian tales enfrentamientos: el entorno del presidente republicano, que busca la reelección, quiere -según la prensa- reducir de tres a dos el número de debates previstos, lo que indicaría que Bush teme ese tipo de ejercicio.
Los demócratas, que saben que cuentan con un candidato con fama de brillantez, no se hacen ilusiones: "George W. Bush es muy hábil en los debates. En toda su carrera política, jamás salió perdiendo en un debate", advirtió recientemente la directora de la campaña de Kerry, Mary Beth Cahill.
Los perfiles de ambos candidatos no podrían ser más distintos. El presidente saliente Bush, de 58 años, reivindica sus raíces texanas: entró en política recién en 1994, como gobernador de Texas (centro-sur). Utiliza mucho su papel de "tipo común" que conquistó Washington e, inteligentemente, se ríe de sí mismo: "A veces, la gente tiene que corregir mi inglés", declaró el 2 de septiembre, en la convención republicana.
Es una actitud que lleva a la gente a pensar "parece que la vida es divertida junto a Bush", sostiene el politólogo John Jay Douglass, profesor de la Universidad de Texas.
"De vez en cuando soy demasiado franco", dijo el mandatario en lo que no sólo fue una confesión, sino también un zarpazo a su adversario demócrata, cuyas múltiples posiciones en diversos temas son consideradas por los republicanos como incoherencia.
Por su parte, el demócrata Kerry, un claro ejemplo de la elegante y culta Nueva Inglaterra que entró en política a su regreso de la guerra de Vietnam hace más de 30 años, es permanentemente descrito como "distante". "No creo que Kerry diga las cosas bien, ni que tenga carisma", dijo Douglass.
"Los debates que se avecinan entre Bush y Kerry serán, extrañamente, un enfrentamiento entre campeones invictos", sostuvo la periodista James Fallows, ex redactora del presidente Jimmy Carter.
Bush tiene la habilidad de llevar las respuestas de todas las preguntas al terreno del mensaje que quiere enviar. En cambio, el talento de Kerry es otro, sabe mucho. Más que nada, en los debates, es mejor cuando lo obligan a reaccionar, según politólogos.
David Corbin, profesor de la Universidad de New Hampshire considera que Kerry debe ser más natural.