Decenas de miles de personas hicieron largas filas en los últimos dos días para rendir un homenaje a la presidenta del Partido Comunista, Gladys Marín, quien luchó durante casi medio siglo por sus ideales.
Marín, de 63 años, murió la madrugada del domingo a causa de un cáncer cerebral y sus restos serán cremados hoy, luego que su féretro recorra varias calles del centro de Santiago y pase por un costado del palacio de La Moneda y se detenga ante la estatua del fallecido presidente socialista Salvador Allende, en una plaza a pocos metros de la sede de gobierno.
El gobierno del presidente Ricardo Lagos, decretó duelo oficial de 48 horas y modificó los actos planificados para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, para no interferir con los funerales de la combativa dirigenta.