Las continuas asambleas de trabajadores de la aerolínea Alitalia, en el aeropuerto de Fiumicino, y la posterior huelga de 24 horas convocada de improviso provocaron ayer la cancelación de cerca de cien vuelos en salida y llegada a este aeródromo romano.
Según cifras proporcionadas por los medios de comunicación, se habían cancelado 50 vuelos nacionales e internacionales con salida desde el aeropuerto romano y 44 con destino Roma, así como otras decenas de aviones sufrían retrasos de varias horas. De estos, 33 vuelos con destino o llegada desde Roma se cancelaron en un aeropuerto en Milán.
Los trabajadores continúan apoyando la línea dura a pesar de que los sindicatos autónomos, ANPAV, AVIA, UP, SDL y ANPAC, se oponen a la firma de los nuevos contratos que ofrece la CAI.