El Tribunal Supremo Electoral (TSE) de Bolivia declaró al presidente Evo Morales ganador de los comicios generales celebrados hace una semana, en los que logró un apoyo del 61.04% con el 99.82% de los votos escrutados.
Con ese cómputo, difundido por el TSE en una publicación especial en diarios locales, el oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) logró 3,053,846 votos frente a los 1,225,095 obtenidos por la siguiente fuerza más votada, Unidad Demócrata (UD).
Ese partido, por el que postuló a la presidencia el empresario opositor Samuel Doria Medina, obtuvo el 24.49% de la votación.
En cuanto al resto de candidatos, el expresidente Jorge Quiroga (2001-2002) logró un 9.07%; el exalcalde de La Paz Juan del Granado, 2.72%, y el indígena Fernando Vargas, 2.69%.
La presidenta del TSE, Wilma Velasco, explicó a los medios que “el porcentaje mínimo que falta” en el escrutinio corresponde a 44 mesas electorales en la región de Santa Cruz (este) y a cinco en Oruro (oeste) donde se repetirá la votación a fin de mes, pero esto “no tendrá incidencia en el resultado final”.
En entrevista con los medios estatales, Morales señaló que se siente “muy contento y muy feliz” por haber resultado reelegido y consideró que “los que han perdido son los privatizadores”. Los datos presentados por el TSE con el cómputo de 27,354 de las 27,403 mesas electorales habilitadas confirman el triunfo del gobernante en ocho de las nueve regiones bolivianas, incluida Santa Cruz, que históricamente fue el bastión de la oposición y años atrás fue también centro del movimiento autonomista.