Benedicto XVI así lo manifestó en el discurso que dirigió a los movimientos católicos para la promoción de la mujer en Angola y varias asociaciones femeninas, con los que se reunió en la parroquia de San Antonio, de Luanda.
En un país, Angola, donde sólo el 40% de las mujeres ha accedido al mundo del trabajo fuera de casa, donde muchas de ellas no tienen documentación, no existen para el estado, y no pueden entre otras cosas votar.