La adolescente paquistaní Malala Yousafzai defendió en Oslo, la importancia de la educación, al iniciar una visita de dos días a Noruega.
Malala resaltó que considera su deber trabajar para que 56 millones de niños que no tienen acceso a la educación en el mundo puedan recibirla.
Mi mensaje es simple: debemos caminar juntos. Si queremos que nuestros países sean estables y evolucionen, debemos trabajar juntos, dijo antes de un almuerzo con la primera ministra noruega, Erna Solberg, y el titular de Exteriores, Bürge Brende.