El vicepresidente de la conferencia episcopal austríaca y obispo de Graz, Egon Kapellari, pidió ayer responsabilidades por el escándalo sexual en un seminario cerca de Viena, en el que investigadores de la Fiscalía del Estado encontraron miles de fotos pornográficas.
El prelado señaló en declaraciones a la radio pública austríaca ORF que se debe restablecer el orden según las reglas de la Iglesia Católica de Austria, aunque reconoció no ser competente para exigir la dimisión de Kurt Krenn, obispo responsable del seminario de Sankt Poelten.
Kapellari subrayó que el seminario de Sankt Poelten, donde se encontraron en ordenadores incautados miles de fotos de contenido pornográfico, incluido pedófilo, no se atuvo a criterios usuales en Austria para seleccionar candidatos al sacerdocio.
El escándalo, calificado por el teólogo austríaco Paul Zulehner como "cataclismo pastoral", trae a la memoria el vivido en este país en los años 90 cuando el cardenal de Austria, Hans Hermann Groer, fue acusado de abuso sexual.