El estadounidense que reclamó 54 millones de dólares en compensación a una tintorería de Washington por haberle perdido un par de pantalones compareció ante el juez y acusó a los dueños del local de "una mala conducta profesional atroz e intencionada".
Roy L. Pearson, que de profesión es juez, acudió al tribunal para insistir en que el servicio de tintorería debe compensarle por la pérdida.