Un equipo de demolición comenzó a derribar ayer la casa en un pueblo de Massachusetts, en Estados Unidos, donde se hallaron los esqueletos de tres bebés.
El dueño de la casa tenía hasta ayer para ponerse en contacto con la municipalidad o pedir una orden judicial para suspender la demolición, pero no lo hizo, dijo el administrador municipal de Blackstone, Daniel Keyes.
“Tenemos un equipo profesional de demolición allí en estos momentos”, dijo Keyes mientras una topadora derribaba las paredes exteriores.