Los fabricantes de tabaco utilizan demasiado azúcar y aromas para suavizar el gusto de sus productos y atraer al público más joven y a las mujeres, denuncia un estudio del Comité Nacional francés contra el Tabaquismo (CNTC), difundido por los medios de comunicación galos.
Ese análisis, realizado junto con la revista "60 millones de consumidores", explica que para captar nuevos consumidores y fidelizarlos se han desarrollado productos específicos con sabor o aroma a vainilla, fresa o chocolate, que esconden la agrura del tabaco y de manera paralela refuerzan la dependencia a la nicotina.