Muchos de los inmigrantes africanos que viven en Europa están sometiendo a sus hijas a la mutilación genital y las autoridades están haciendo muy poco para desalentarlo, advirtió una activista de los derechos humanos.
Waris Dirie, escritora nacida en Somalia, dijo que estima que una de cada tres de las familias africanas que viven en Europa está implementando clandestinamente el ritual a sus hijas.
El procedimiento que es ilegal en la mayoría de los países europeos se ha extendido principalmente en Alemania y en Holanda, al igual que en Austria, donde se estima que unas 8,000 niñas han resultado afectadas.