El presidente de Eslovaquia, Rudolf Schuster, ingresado por segunda vez en dos días en un hospital de Bratislava, puede haber sido víctima de un atentado por envenenamiento, reveló ayer su portavoz, Jan Fule.
Su familia ha presentado una denuncia por atentado, añadió el portavoz. El pasado jueves, Schuster, de 68 años, fue ingresado de urgencia en el Hospital Militar de Bratislava afectado por un mal en un principio "no preocupante", según su médico personal, Peter Mayer. La enfermedad le había afectado al hígado y los médicos encontraron en la sangre de Schuster sustancias tóxicas.
El viernes trascendió a la prensa la noticia de un posible envenenamiento, atribuido a una ingestión de setas. Al día siguiente, los médicos desmintieron esa versión y dieron de alta a Schuster, tras afirmar que la indisposición que había sufrido se debió a una insolación que había padecido la semana anterior y que había sido infravalorada.
Los resultados de los análisis más recientes indican que padece una infección o, posiblemente, un envenenamiento con una bebida, dijo su portavoz, que anunció que Schuster puede ser trasladado en los próximos días a un hospital especializado en Austria.