Los disidentes condenados en fechas recientes a severas penas de prisión están siendo trasladados a prisiones distantes de sus puntos de residencia, denunció una organización de activistas opositores.
La decisión judicial significa un castigo"" adicional para los sancionados, dijo en un comunicado la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHyRN).
Agregó que las autoridades notificaron a los familiares de los presos sobre sus nuevos destinos.
Los disidentes fueron sentenciados a penas de hasta 28 años de cárcel y acusados de ser mercenarios financiados por Estados Unidos para desacreditar a Cuba. Los disidentes y diplomáticos norteamericanos niegan las acusaciones.
“El traslado de estos presos... constituye otra expresión de la especial crueldad con que el gobierno de Cuba está reprimiendo a pacíficos disidentes"", dijo la nota de la CCDHyRN.
Por su parte, la Iglesia Católica exhortó a una reconciliación entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba, enfrentados ideológicamente desde hace más de cuatro décadas, para evitar que sus ciudadanos sean quienes pagen las consecuencias de ese histórico diferendo político.
"Los gobiernos de Cuba y Estados Unidos deberían emprender de una vez la senda del encuentro en beneficio de los individuos-ciudadanos de ambos países, atrapados muchas veces -mucho más los cubanos- entre el yunque y el martillo" de las convulsas relaciones bilaterales, advirtió la Iglesia en una nota editorial.