La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, deploró el discurso del presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, en la inauguración de la Conferencia Mundial contra el Racismo, en el que atacó con dureza a Israel, y dijo que estuvo totalmente fuera de lugar.
“Es totalmente impropio que se utilice un foro de la ONU para expresar posiciones políticas, es totalmente rechazable”, afirmó Pillay, quien se sumó así a las críticas expresadas en el mismo sentido por el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
Ki-moon acusó a Ahmadineyad de “acusar, dividir e incitar” con su intervención ante la Conferencia, en la que denunció lo que llamó política “racista” de Israel.
Ambos calificaron de totalmente “inaceptable” el discurso del presidente iraní, en una conferencia de prensa conjunta que ya estaba prevista con anterioridad.