La Policía de Honduras desactivó ayer un artefacto explosivo compuesto por recipientes con combustibles que estaba dentro de un vehículo estacionado frente a un edificio en el que funcionan dos instituciones gubernamentales. En el interior del auto había al menos dos bombonas pequeñas de acetileno, una de gas licuado para cocina, dos galones y una botella de gasolina, además de un reloj de ignición, explicaron fuentes policiales.
El artefacto estaba conectado al sistema de ignición del vehículo, y fue desactivado por miembros del Escuadrón Antibombas de la Policía Nacional.