El Frente Republicano Guatemalteco (FRG), el partido fundado por el general golpista José Efraín Ríos Montt en 1990, desapareció oficialmente por decisión de sus dirigentes, que sobre su débil estructura política fundaron el Partido Republicano Institucional (PRI).
Fernando Pérez, uno de los últimos pupilos de Ríos Montt, único diputado elegido por el FRG en las elecciones de 2011, dirigió la última asamblea general del partido, que llevó al poder a Alfonso Portillo (2000-2004).
Tras los formalismos legales, Pérez anunció la disolución definitiva del FRG, y el nacimiento del PRI, lo cual fue acompañado de una puesta en escena previamente planificada en la que los participantes se cambiaron de camiseta, del FRG por la del PRI, y los banderines de uno fueron alzados en lugar del otro.
Pérez, quien fue elegido como secretario general de la nueva agrupación, aclaró que el partido no tiene ninguna relación PRI de México.