Científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) trabajan en una nueva forma de diagnóstico de la tuberculosis basada en la utilización de un biochip que facilitaría "la detección de la enfermedad en poblaciones grandes", explicaron responsables de la investigación.
"De acuerdo con la OMS, la tuberculosis afecta a una de cada tres personas en el mundo. “No se le da publicidad porque no tiene remedio, por eso somos tan optimistas con nuestro descubrimiento", declaró el doctor Víctor Manuel Castaño, director del Centro de Física Aplicada y Tecnología Avanzada de la UNAM.
Junto con Castaño, trabajan en este biochip la bioquímica, Luz María López y la ingeniera en materiales, Concepción Arenas, todos ellos del Centro de Geociencias de la UNAM, con sede en el estado mexicano de Querétaro.
Este nuevo método pretende combinar la acción de lípidos naturales, que reaccionan ante el bacilo de la tuberculosis cambiando de color, con la de sistemas microelectromecánicos (MEMS), ya presentes en el funcionamiento de los airbags de los coches o las pantallas giratorias de los teléfonos móviles de última generación.