La Guardia Civil desarticuló el nuevo comando "Donosti" de ETA, que aún no había empezado a actuar, con la detención de ocho presuntos miembros de la organización terrorista en una operación policial desarrollada en Guipúzcoa, lava y Navarra, en el norte de España.
El presunto responsable de este grupo, José Angel Lerín Sánchez, un "liberado" a sueldo de la organización, fue detenido en posesión de una o varias armas.