Las autoridades de Nueva York dijeron que el aire de la ciudad está libre de amianto, al evaluar las consecuencias ambientales y sanitarias de la explosión de una tubería de vapor que causó un muerto y 30 heridos en Manhattan.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y directivos de Con Edison, que abastece a la ciudad., habían subrayado poco después de la explosión, que evaluar la seguridad medioambiental en la zona era una prioridad.
El amianto, un mineral que tiene múltiples usos industriales, fue declarado hace veinte años por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un elemento cancerígeno de primer orden, pues al inhalarlo sus fibras nocivas se depositan en los pulmones.
Después de alarmar al planeta el pasado 9 de octubre con su primer ensayo nuclear, Pyongyang accedió el 13 de febrero de este año a iniciar el desmantelamiento de su programa nuclear a cambio de ayuda energética.
El cierre de Yongbyon ha supuesto el primer avance concreto en el diálogo a seis.