Los secretos mejor guardados de los venenos de serpientes residen en sus proteínas, pero un grupo de científicos costarricenses trabaja actualmente en la construcción de sus proteomas, lo que permitirá una mejora sustancial de los sueros antiofídicos para pacientes de todo el mundo.
En el laboratorio de proteómica del Instituto Clodomiro Picado Twight, en Costa Rica, investigadores de alto nivel estudian la estructura y función de las proteínas, incluida su forma de actuar e interactuar dentro de las células para entender mejor cómo actúan los venenos en el organismo.
Este laboratorio, único en Centroamérica, tiene menos de un año de operación, pero ha desenmarañado ya el proteoma del veneno de nueve serpientes de Costa Rica.