A la Oficina Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) le desconectaron algunas de sus intercepciones telefónicas encubiertas, porque no pagó a tiempo sus cuentas.
La auditoría culpó al FBI de laxitud en la supervisión del dinero para investigaciones encubiertas.
El departamento de Justicia dijo que algunas de las operaciones de vigilancia del FBI han sido puestas en peligro por pagos retrasados y un "anticuado" sistema de contabilidad.
La auditoría también reveló que un empleado del FBI admitió el robo de US$25.000, que estaban destinados al pago de actividades telefónicas encubiertas.
El organismo aseguró, sin embargo, que las operaciones en cuestión no habían sido afectadas significativamente.
Tan sólo en una oficina, las cuentas sin cancelar de las escuchas telefónicas a una compañía ascendían a US$66.000.