Un equipo de científicos ha descubierto los primeros detalles de la manera en que los rayos UVA interactúan con las moléculas de ADN y conducen a modificaciones que pueden provocar lesiones químicas que originen mutaciones cancerígenas.
Miembros del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) revelaron que tras la absorción de un fotón de ese tipo de rayos ultravioleta, el ADN adopta con esa energía una configuración electrónica llamada "estado excitado".
Esa alteración, según explicó la investigadora del CNRS Dimitra Markovitsi, le va a originar las modificaciones de las bases que podrían conducir a mutaciones cancerígenas.
La modificación química más importante corresponde a la formación, ya conocida anteriormente, de dímeros de timina, subunidades que componen el ADN.