Un grupo de científicos británicos creó un escudo que protegerá a las tripulaciones espaciales de los dañinos vientos solares, lo que permitirá a los astronautas ir a Marte.
Los vientos solares son corrientes de partículas altamente cargadas de energía, que viajan a una velocidad superior a la del sonido, y que, por las mutaciones que causan en el material genético, pueden producir cáncer.
Los investigadores crearon una versión en pequeña escala del viento solar para estudiar cómo usar estos escudos magnéticos.
Ruth Bamford, física del laboratorio Rutherford Appleton de Chilton, afirmó que posee indicios de que puede crearse un "agujero" en el viento solar, donde no afectaría el bombardeo de partículas y donde debería situarse la nave espacial.