Hasta ahora se pensaba que la efectividad de la acupuntura se debía a un efecto placebo, pero una investigación de la Universidad de Rochester de Nueva York (EE.UU.) ha dado la clave para conocer qué mecanismos neurológicos se activan con la acupuntura para calmar dolores, según la revista Nature.
En la fase experimental de la investigación se practicó la acupuntura a ratones de laboratorio localizada en las rodillas, y constataron que en esos tejidos se produjo una concentración de adenosina, un neurotransmisor con efectos sedantes que reside en la fibra nerviosa de los transmisores de dolor.
El equipo encabezado por Maiken Nedergaard notó que para que se produjera el efecto calmante, había que hacer rotar las agujas de manera intermitente, tal y como hacen los acupunturistas.