Un equipo internacional de científicos ha descubierto cuatro nuevos planetas que orbitan dos estrellas cercanas que son muy similares al Sol.
Estos descubrimientos apuntan a la detección de posibles mundos habitables en los próximos años.
Los investigadores han empleado el Telescopio Anglo-Australiano de Nueva Gales del Sur y el Telescopio Keck en Hawái.
El cuarto planeta que descubrieron los investigadores es de la masa de Júpiter.