Astrónomos han descubierto estrellas enanas blancas con atmósferas de carbono puro. Estas estrellas posiblemente evolucionaron en una secuencia no conocida previamente por los astrónomos.
Según los astrónomos, pudieron haber evolucionado de estrellas que no son lo bastante masivas para estallar como supernovas, pero que están justo en la frontera. Todas las estrellas, excepto el 2% o 3% más masivo, acaban muriendo como enanas blancas en vez de estallar como supernovas.
Cuando una estrella quema su helio, deja "cenizas" de carbono y oxígeno. Cuando se agota su combustible nuclear, la estrella muere, entonces como enana blanca, la cual es un objeto extremadamente denso, capaz de albergar la masa de nuestro Sol en un objeto del tamaño de la Tierra.