La Policía costarricense descubrió un hotel con túneles y bodegas subterráneas que supuestamente fue utilizado en el caso del decomiso de 894 kilos de cocaína oculta en tiburones congelados en un puerto mexicano la semana pasada.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) informó que al parecer el hotel, ubicado en Golfito, es propiedad de un costarricense llamado Sigifredo Ceciliano, quien fue capturado el viernes en el aeropuerto cuando pretendía abordar un vuelo hacia Ecuador.
Ceciliano figura como dueño de embarcaciones que traían tiburones desde Ecuador a un muelle en Puntarenas, donde, de acuerdo con las autoridades locales, los escualos eran rellenados con cocaína para luego ser enviados a México.
De acuerdo con Jorge Rojas, director del OIJ, si bien el sospechoso no tiene registrados bienes a su nombre, varios empleados del hotel y un estudio de la unidad de Lavado de Dinero del organismo lo identificaron como el dueño.
Descubrieron que debajo de algunas de las cabañas del complejo existe una red de túneles que conduce a fosas y bodegas de gran tamaño.