LA FALTA DE lluvias y la aridez de los suelos se incrementarán en los próximos años en por los menos tres áreas del país, si no se toman medidas para evitar la degradación de los suelos.
El Arco Seco, que involucra a las provincias de Coclé, Veraguas, Herrera y Los Santos, se ha ido expandiendo en los últimos años debido al manejo de los suelos, al uso excesivo de agroquímicos y la deforestación.
De acuerdo con Israel Torres, jefe de la Unidad de Desertificación de la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), existen 2.5 millones de hectáreas seriamente degradadas y que corren el peligro de convertirse en zonas totalmente áridas.
Estos lugares -enfatizó- podrían convertirse en sitios en donde no se pueda producir absolutamente nada.
Allí sólo con el uso de agroquímicos, fertilizantes y técnicas agrícolas muy modernas, se podrá alcanzar algún grado de productividad.
Las causas que estos suelos se hayan convertido prácticamente en zonas semi desiertas, se debe básicamente a la combinación de la acción del hombre con variaciones climáticas importantes.
Esta mezcla produce una situación expansiva, que lejos de mantenerse aislada va contagiando el entorno y avanza.
Un claro ejemplo de ello es que el Arco Seco, paulatinamente se está uniendo con la sabana veragüense, lo que puede constituirse en una amplia zona con ausencia de lluvias y suelos degradados.
También, la comarca Ngöbe Buglé es una región en donde se nota un gran deterioro de los suelos, así como altos índices de pobreza.
En este sentido, Torres sostuvo que la desertización y la pobreza son dos situaciones estrechamente unidas.
De acuerdo con Torres, los suelos en el área de la comarca Ngöbe Buglé están muy deteriorados, debido a malas prácticas de cultivo.
Igualmente sucede en la región del Arco Seco, en donde el mal manejo de los suelos dedicados a la agricultura y el uso excesivo de agroquímicos lo han debilitado.
En esta región, los bajos niveles de precipitación han generado sequías extremas, que llevan a una baja en los caudales de los principales ríos.
Aquí existe una explotación intensiva, incontrolada de las aguas superficiales y subterráneas, y el embalse de los ríos está afectado por la erosión.
Para combatir la desertización, la ANAM, emprenderá un Programa de Manejo Sostenible para la Restauración, Rehabilitación y Conservación de los Ecosistemas en el Arco Seco, la sabana veragüense, la comarca Ngöbe Buglé y el corregimiento de Cerro Punta.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) gestionó la ayuda con el Fondo Mundial de Ambiente (GEF), por un monto de B/. 4 millones, para combatir la degradación del suelo, aliviar la pobreza y asegurar el manejo sostenible de la tierra.
bbbmas datos
Se estima que el Arco Seco ocupa unos 5, 582 kilómetros cuadrados y allí habitan 251,279 personas.
Tiene un clima de sabana tropical y una precipitación de 1,054 milímetros por año. Allí se produce el 37% de la cosecha total de arroz, mantiene el 35% del número de cabezas de ganado del país y 47% de cerdos.
Desertificación se extiende
El plan requerirá B/.4 millones para capacitar a productores en el manejo sostenible de la tierra.