Detalles
- 600 mil personas están en la condición de desplazadas, según cifras oficiales.
- $21.5 millones han sido destinados para el funcionamiento de 1,790 centros de evacuación.
El número de muertos por el tifón Haiyan, que arrasó el centro de Filipinas, supera ya los 2,000, según fuentes oficiales, mientras que los organismos internacionales siguen afirmando que el número de pérdidas humanas sobrepasa las 10,000.
De igual manera se informó que aumenta la desesperación entre los supervivientes, para quienes la Organización de Naciones Unidas (ONU) pidió a la comunidad internacional ayuda por valor de 224 millones de euros.

Cinco días después del paso del tifón, escasea el agua potable, la comida y los supervivientes no encuentran cobijo, en especial en la ciudad de Tacloban, en la isla de Leyte.
Las provisiones llegan a cuentagotas a las provincias centrales de Samar, Leyte y el norte de Cebú, las más afectadas por Haiyán (bautizado como “Yolanda” por las autoridades locales), aunque las agencias nacionales e internacionales han empezado a desplegarse en la zona.
Según EFE, prácticamente nada de la ayuda internacional ha llegado a Tacloban, donde los cadáveres se descomponen en las calles y las autoridades temen que se declare una epidemia.
En Tacloban apenas queda en pie un 30% de los edificios, la mayoría en situación deplorable, y hay toneladas de desperdicios por las calles después de que el tifón arrasara la localidad, con ráfagas de hasta 300 kilómetros por hora.
Para velar por la seguridad, hay desplegados 500 soldados y agentes y cuatro vehículos blindados Simba patrullan la ciudad.
Ante esta situación, se espera la llegada de ayuda internacional a la zona, adonde se dirigen el portaaviones USS George Washington, flanqueado por otros barcos de la Armada estadounidense, y el buque de guerra británico HMS Daring, mientras que Médico Sin Fronteras tiene un equipo en la región desde el sábado.
Por su parte, Naciones Unidas instó a la comunidad internacional a enviar ayuda por valor de 224 millones de euros a Filipinas, cantidad que las agencias de la ONU llamaron a conseguir para la respuesta de emergencia durante seis meses.
En concreto, la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) pidió $24 millones para aliviar los graves daños causados en la agricultura y la pesca.
De momento, la comunidad internacional ha ofrecido a Filipinas unos 40 millones de euros en asistencia de emergencia, que incluye dinero, equipos médicos y de rescate y material de primeros auxilios, según el Departamento de Asuntos Exteriores filipino.
Las aportaciones proceden de 30 países, organizaciones internacionales y la Unión Europea (UE), que anunció una ayuda adicional de 10 millones de euros para rehabilitar las zonas afectadas por el paso de Haiyan.
La nueva ayuda se suma a los 3 millones de euros ya previstos por la Unión Europea, los 8 millones destinados a la recuperación socioeconómica del área de Mindanao y los dispositivos de emergencias y rescate desplegados por los países comunitarios, según Bruselas, que prevé un incremento “significativo” de la asistencia humanitaria cuando la información sobre las necesidades sea “más clara”.
También el papa Francisco ha dispuesto una primera donación de 150,000 euros, que distribuirá a las iglesias católicas locales.
Asimismo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) se comprometió a enviar un cargamento de medicinas para cubrir las necesidades básicas de 120,000 personas durante un mes y suministros para 400 intervenciones quirúrgicas.
La aerolínea comercial filipina Cebú Pacific, por su parte, canceló algunas rutas comerciales para que sus aviones ayuden en la evacuación de los damnificados, que se agolpan en las proximidades del aeropuerto de Tacloban.
El Gobierno de China, país donde el tifón Haiyan ha dejado por lo menos siete muertos y daños superiores a los $700 millones, está dispuesto a considerar un aumento de la ayuda prometida a Filipinas, pese a las tensas relaciones que existen desde varios años entre ambos Estados.