Venezuela desmintió que se encuentre en una carrera armamentista denunciada por Estados Unidos por la decisión de Caracas de comprar rifles y helicópteros rusos y afirmó que Washington no logrará provocar al país sudamericano con declaraciones "impertinentes".
El vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel, respondió alas declaraciones en la víspera del secretario de Estado adjunto Roger Noriega, quien expresó preocupación por la adquisición del armamento y el destino que podría tener.
"Venezuela no está adelantando una política armamentista,(...) simplemente repone equipos de su Fuerza Armada a los fines prioritarios de la Defensa Nacional", dijo Rangel en un comunicado. Venezuela comprará 100,000 fusiles de asalto y 40 helicópteros a Rusia.