Medicación
- 50 años hace de que se utiliza la cannabis sativa.
- 23 enfermedades pueden ser aliviadas con la marihuana.
Desde hace cuatro años, políticos de varios países como Uruguay, Costa Rica, Chile, Belice y Guatemala solicitaron que se inicien las consultas para la despenalización de drogas, entre ellas la marihuana.
La iniciativa obedece a la tendencia que hay en algunos países europeos y otros latinoamericanos que han realizado cambios legislativos con el fin de aprovechar las propiedades curativas de esta planta.
Los países de la región, interesados en este avance, vieron una pequeña luz al final del túnel cuando uno de los pasos más importantes para tratar de poner en las agendas legislativas el tema de la despenalización de la marihuana lo dio el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, quien entregó el pasado 17 de mayo en Bogotá y Panamá un estudio sobre drogas, encargado a esta organización por los presidentes del continente durante la Cumbre de las Américas de abril de 2012, celebrada en Cartagena de Indias, Colombia.
El estudio, que tuvo un costo de $2.25 millones, incluye una petición a los Gobiernos para que sean flexibles a la hora de evaluar sus opciones, incluida la posibilidad de legalizar la marihuana.
Panamá
En nuestro país, la propuesta de despenalizar las drogas parece no ser viable en este momento.
Al respecto, Fernando Núñez Fábrega, canciller de la República de Panamá, sostuvo que la despenalización de la droga no es la solución más viable y efectiva para disminuir los niveles de consumo y tráfico de sustancias ilícitas. Asegura que, por el contrario, esto agravaría más la situación.
“La posición del Gobierno es y seguirá siendo de rechazo a la propuesta de la legalización de las drogas, el camino correcto conlleva reforzar los programas de prevención y atención al adicto”, sostuvo el canciller en la 43.ª Asamblea General de la OEA, que se realizó en Guatemala, recientemente.
Pese a la opinión oficial, hay quienes en Panamá piensan que un proyecto como este se podría realizar siempre y cuando se modifiquen algunas leyes y se instruya a la población sobre los beneficios que traerá a la salud el uso de la cannabis sativa.
A pesar de la reivindicación de su valor medicinal y de los argumentos en favor de su legalización, los productos derivados de la cannabis sativa (marihuana) siguen siendo ilícitos. La marihuana es considerada una droga alucinógena, es decir, con la capacidad para alterar la percepción.
Así lo considera el doctor Olmedo Grimaldo, quien afirma que la legalización de una sustancia como esta no llegará a resolver nada desde el punto de vista médico, la única diferencia que existiría es que quien la consume en este momento de manera ilegal podría hacerlo de forma legal hasta cierta cantidad de gramos.
Punto de vista legal
Según el exprocurador de la Nación Rogelio Cruz, lo primero que habría que modificar son los artículos 314 y 320 del Código Penal panameño.
El primero se refiere a las penas de cárcel para quienes incumplan algunas de las conductas reguladas por este artículo, tales como: la siembra o la custodia de semillas o plantas con las cuales se puedan producir drogas ilícitas o sus derivados para su comercialización.
En el segundo se detallan las penas que se impondrán a quienes compren o posean drogas para su consumo en pequeñas cantidades con 50 a 250 días-multa, arresto de fines de semana o trabajo comunitario. También a quienes adquieran o posean droga, y dependan de ella física o psíquicamente y la cantidad sea escasa, de modo que se compruebe que es de uso personal, explica Cruz.
La cantidad destinada al uso personal la determinará en su momento el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, amplió.
De aprobarse esta legislación, el jurista considera que no tendría consecuencias negativas para el país, si se parte de que su uso es para tratar una enfermedad.
A su juicio, tampoco debe castigarse con prisión a quienes consumen drogas, sino tomar medidas de orden hospitalarias para lograr la rehabilitación del consumidor.
Estamos preparados
El sociólogo Roberto Pinnock considera que la sociedad panameña está preparada para una posible legalización de la marihuana, siempre y cuando esta responsabilidad la asuma el sistema de salud pública panameño. De otro modo se podría prestar para otros propósitos.
Pinnock sostiene que la mayoría de los panameños valoran las iniciativas que le llegan a través del sistema de salud porque tienen que ver con la vida.
Para el sociólogo, antes de pensar en aprobar una ley sobre la cannabis sativa, habrá que realizar una labor de promoción de los resultados de la eficacia del producto en la salud, a través de campañas bien estructuradas que atiendan a todos los segmentos de la población del país. Ya que muchas veces las campañas no atienden a la multiculturalidad de la población.
Actualmente, en Uruguay se discute un proyecto de ley para legalizar el consumo y venta de marihuana, el Estado mantendrá el control de la actividad. Esta es una de las medidas que ha contemplado el Gobierno uruguayo para mejorar la seguridad en el país.
“La marihuana es una plaga, pero el narcotráfico es mucho peor”, dice José Mujica, presidente uruguayo, respecto a su proyecto de ley.
Mujica prefiere legalizar el consumo de la marihuana para que no crezca en las sombras y causen más daño a la población.
El año pasado, los estados de Colorado y Washington en Estados Unidos se convirtieron en los primeros en legalizar la posesión y venta de marihuana para uso recreativo.
Las nuevas normas establecen un límite de consumo para efectos de conducción de vehículos similares al tope de bebidas alcohólicas, incluso, que los paquetes con la sustancia posean una advertencia con la potencia de droga.