Coronas de flores y cintas con los colores de la bandera cubana adornaron la tumba del connotado disidente Oswaldo Payá, quien falleció en un accidente de auto y fue sepultado ayer por familiares y correligionarios.
“En este momento en que la inesperada muerte de nuestro hermano Oswaldo Payá nos une en un dolor rayano en el desconcierto, hagan un esfuerzo por levantar con fe la mirada a Dios”, expresó el cardenal Jaime Ortega, quien ofició la misa de cuerpo presente en una capilla capitalina antes del entierro.
Varios cientos de personas abarrotaron desde temprano la iglesia, en especial monjas y sacerdotes, escucharon la misa, luego de la cual se produjeron algunos forcejeos entre disidentes que gritaban “Libertad” y agentes de civil.