Familiares, amigos, colegas y dignatarios rindieron tributo ayer a Sergio Vieira de Mello, el enviado de la ONU en Irak muerto en un atentado contra las oficinas del organismo en Bagdad, antes de que sus restos fueron sepultados en el "Cementerio de los Reyes" en Ginebra.
En una ceremonia celebrada en la Iglesia Católica de San Pablo, la esposa de Vieira de Mello, Annie, y sus dos hijos, Laurent y Adrien, encendieron una vela y la colocaron junto a otras 22 para recordar a los 23 miembros del personal de la ONU muertos por la explosión de un camión bomba la semana pasada.
Los restos de Vieira de Mello fueron sepultado luego en una ceremonia privada en el "Cementerio de los Reyes", donde están enterrados también el fundador de la Iglesia Protestante de Suiza, Jean Calvin, y los escritores James Joyce, Jorge Luis Borges y Rainer Maria Rilke.
Entre los cientos de asistentes a la ceremonia figuraron también la esposa del secretario general de la ONU, Kofi Annan, el jefe interino de la organización internacional para asuntos de los derechos humanos, Bertrand Ramcharan, y algunos de los sobrevivientes del atentado.
Algunas calles, tiendas y negocios del centro y sur de Londres quedaron a oscuras y unos 250 semáforos dejaron de funcionar, lo que provocó algunos problemas de tráfico, afirmó Scotland Yard.
Varios hospitales también tuvieron que recurrir al uso de generadores eléctricos, según Ken Livingstone.
En calles tan céntricas como Oxford Street, la gran arteria comercial de Londres, cientos de personas abarrotaron las paradas de autobús para poder llegar a sus casas tras salir del trabajo.
Jane Marriott, de 27, quien se vio obligado a tomar el autobús por los problemas registrados en la estación de Canada Water, en el sureste de Londres, comentó que "es un caos absoluto y, además, llueve, lo que complica mucho las cosas a la gente".
Estas escenas recordaron el apagón que se produjo recientemente en Nueva York y en otras ciudades del nordeste de Estados Unidos y de Canadá y que dejó sin luz a unos 50 millones de personas.