El monte Etna, el mayor volcán activo de Europa, despertó ayer lanzando un río de lava y causando una serie de pequeños temblores que dañaron edificaciones en sus laderas, dijeron funcionarios italianos. La lava destruyó algunas torres de funiculares para esquiadores en Piano Provenzana, área situada a 2,300 metros de altitud.
No hubo lesionados, ya que el área había sido desalojada y cerrada por la Policía, según dijeron funcionarios de Defensa Civil de Catania. La lava se iba reduciendo y no ha alcanzado asentamientos humanos en las laderas del Etna. El volcán lanzaba además cenizas y arena en cantidad tal que podía verse desde poblaciones situadas a varios kilómetros, informaron los medios italianos. La nube de ceniza negra dificultaba la circulación en las calles.
Luego de meses, el Etna reanudó su actividad durante la noche; más de 200 temblores leves se sintieron en el este de Sicilia. El más fuerte tuvo una magnitud 4.2, según el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología.
Los terremotos causaron daños menores a dos hoteles cerca de Piano Provenzana, que fueron desalojados. La actividad del volcán es intermitente, descansa durante meses. La más reciente erupción potente fue en 1992.
La lava prendió fuego a árboles de pino casi instantáneamente y el hedor a azufre llenó el aire a medida que se abrían grietas en el terreno, dijeron testigos. Funcionarios de Defensa Civil en Catania, la segunda ciudad más importante de Sicilia ubicada a la sombra del Etna, inspeccionaron la montaña desde helicópteros y se disponían a enviar aviones cisternas para combatir los incendios.