En vísperas de su segundo aniversario al frente de la Alcaldía de la "Bogotá humana", el excongresista y exguerrillero del M-19 Gustavo Petro fue destituido e inhabilitado por la Procuraduría durante 15 años por su "absoluta incapacidad" al desprivatizar el servicio de recolección de basuras.
Petro, que llegó a la Alcaldía de la capital colombiana el 1 de enero de 2012 en representación del movimiento Progresistas con el 32% de los votos, ha sido objeto de investigaciones judiciales y disciplinarias desde la "crisis de las basuras" del año pasado.
El 18 de diciembre de 2012 y durante varios días, Bogotá amaneció repleta de bolsas de basura como consecuencia de un complicado relevo entre un modelo privado de recogida de residuos a uno público, con el que Petro pretendía ahorrar millones en el pago a cuatro grupos privados y reinvertirlos en programas de reciclaje.
El segundo cargo público más importante de Colombia por detrás del presidente presentó en octubre una demanda ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Washington, por la persecución política de la que supuestamente era objeto por parte del procurador general, Alejandro Ordóñez.
Su gestión no ha estado exenta de polémicas y más de una decena de secretarios de su gabinete han renunciado por diversos motivos.