Según explicó el gobernador de Estambul, Muammer Guler, las fuerzas del orden encontraron a Agca en el lugar que residía y éste no opuso ninguna resistencia a su captura.
"Os estaba esperando", dijo Agca a los policías que acudieron a detenerle cuando les vio en la puerta de su casa, informó la cadena de televisión NTV.
Agca fue trasladado desde el lugar de su detención a la central de policía de la ciudad donde, tras el pertinente reconocimiento, será trasladado a prisión, añadió el responsable turco.
La decisión de la Corte Suprema, tomada por unanimidad, es inapelable, por lo que Agca, ingresó en prisión a lo largo de la noche del viernes.
Tras su salida de prisión el pasado 12 de enero, el ministro de Justicia turco, Cemil Cicek, solicitó su vuelta a la cárcel al alegar que el cálculo de la condena cumplida por el recluso fue hecho de forma errónea.
Agca, de 48 años, y acusado de haber asesinado en 1979 al periodista turco Abdi Ipekci, salió en libertad gracias a un indulto que ha generado una grave controversia judicial en el país.
Según el veredicto de la máxima institución judicial turca, el tiempo que Agca pasó encarcelado en Italia por el intento de asesinato del Papa fue reducido del tiempo de condena por el atentado contra el periodista turco, lo que va en contra de la legislación del país.
La Corte Suprema decidió que los 20 años de prisión que Agca pasó en Italia no deben ser deducidos de la condena a 36 años de cárcel que se le impusieron por los crímenes cometidos en Turquía.
Días antes, Agca se había ofrecido a revelar quién le encargó atentar contra el Pontífice a cambio de cinco millones de dólares.
En una misiva, el turco indicó que los cinco millones de dólares le servirían como compensación por los años pasados en la cárcel tras el atentado contra la vida de Juan Pablo II.
Los motivos del atentado contra el Papa Juan Pablo II se desconocen y hasta se ha investigado la posibilidad de que detrás del turco, ex militante de la organización ultraderechista "Lobos Grises", estuvieran los servicios secretos de Bulgaria o incluso el KGB soviético.
Al ser detenido, Agca llevaba en el bolsillo una nota en la que afirmaba haber cometido el atentado contra el Papa en protesta por el imperialismo ruso-americano.