El diputado y presidente de la opositora Alianza para la Restauración de la Democracia en Pakistán, Makhdoom Javed Hashmi, se encuentra detenido y ha sido acusado de incitar a las Fuerzas Armadas a la rebelión, informaron ayer fuentes judiciales en Islamabad.
Hashmi fue detenido tras ser acusado de haber difundido una carta en la que se criticaba al actual presidente, el general Pervez Musharraf, con intención de "provocar el amotinamiento de los militares", señaló la fuente.
El dirigente político, elegido presidente de la Alianza para la Restauración de la Democracia a principios de este mes, encabeza también la Liga Musulmana de Pakistán, del exiliado ex primer ministro Nawaz Sharif, que fue derrocado en un golpe de estado militar por Musharraf en 1999.
La detención de Hashmi ha generado una fuerte protesta por parte de todas las fuerzas políticas opositoras y más de medio centenar de diputados han exigido al presidente del Parlamento, Chaudry Amer Husain, que reclame a la policía la presencia del detenido en la sesión de la Cámara de mañana.
El número dos chino reconoció las "dificultades" que plantea la solución de la crisis nuclear, pero reiteró el "compromiso inalterable de China con una Península Coreana libre de armas nucleares".
Según los observadores, aunque Pekín acoja finalmente la segunda ronda de conversaciones a finales de noviembre, la firma de un pacto de no agresión entre Estados Unidos y Corea del Norte continúa siendo el nudo gordiano para la solución definitiva de la crisis.
En este contexto, Kim Yong-Nam acusó el miércoles a Estados Unidos "de conducir a la región a una situación límite con su política hostil hacia Corea del Norte", en referencia a la inclusión de Pyongyang en el Eje del Mal, junto a Irak e Irán.
Con el objetivo de persuadir a Pyongyang de que desista de su "órdago" nuclear, el Gobierno chino manifestó ayer su voluntad de continuar "suministrando asistencia económica" a Corea del Norte.