Dato
- Los talibanes dijeron que el ataque era una venganza por la ofensiva militar contra sus bastiones en el noroeste. El despliegue, en la frontera con Afganistán, comenzó en junio.
- Los analistas señalaron que el asalto a la escuela demuestra que mermados los milicianos aún pueden causar matanzas espantosas.
La masacre talibán en la que resultaron 148 personas muertas -la mayoría niños- en una escuela militar del noroeste de Pakistán, dejó a su paso una escena de devastación y sangre, mientras el país lloraba en funerales masivos por las víctimas y el Gobierno readmitía la pena de muerte para delitos terroristas.
El ataque en la escuela e instituto público militar fue la mayor matanza de inocentes en el país, y conmocionó un país cansado de inacabables atentados terroristas.
Ayer, cuando se permitió el acceso a los medios al lugar del ataque, se veían charcos de sangre en el suelo y las escaleras, ventanas resquebrajadas y marcos con las puertas arrancadas. Cuadernos destrozados, prendas de ropa y zapatos infantiles estaban tirados en el lugar. Había unas gafas de niño rotas en el suelo.
En todo el país se organizaron vigilias y en otras escuelas los estudiantes hablaron de su conmoción por la masacre en Peshawar.
Los agresores mataron a tiros a los estudiantes y quemaron vivas a algunas profesoras.