El plan de paz propuesto por el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, deberá esperar ante el recrudecimiento de los combates en el este prorruso, pese a que el jefe del Kremlin, Vladímir Putin, también aboga por el pronto inicio de un proceso negociador.
La operación antiterrorista es nuestra prerrogativa soberana para defender nuestro país. Y si hay ataques por parte de los terroristas, nuestro Ejército debe defender al pueblo, aseguró Valeri Chali, subjefe de la Administración presidencial ucraniana.
La noche del martes, tras reunirse con Putin en Minsk, Poroshenko anunció los planes para elaborar una hoja de ruta, cuyo objetivo es la pronta entrada en vigor de un régimen de alto el fuego bilateral supervisado por la comunidad internacional.
No obstante, las ilusiones de paz se toparon con la cruda realidad en el campo de batalla de las regiones de Donetsk y Lugansk, escenario de encarnizados combates desde anoche.
Las pérdidas del enemigo son tres tanques, dos blindados, cuatro morteros, un camión y una lanzadera de misiles de bocas múltiples Smerch. También fueron aniquilados 225 terroristas, según el mando militar ucraniano.
Por su parte, los rebeldes prorrusos anunciaron el apresamiento de casi un centenar de soldados ucranianos, que se habrían entregado tras ser emboscados en Donetsk.