Tanto rotativos como cadenas de televisión niegan haber cedido a la autocensura o al miedo, o puesto en tela de juicio la libertad de expresión, por haberse mantenido al margen de la polémica.
En lugar de eso, el diario "The New York Times" indicó que informar del conflicto sin publicar las caricaturas, es una opción "razonable" para organizaciones que generalmente se abstienen de "ataques gratuitos" contra símbolos religiosos.
El "Times" insiste, además, en que los dibujos son "fáciles de describir por escrito".
La reproducción de la imagen de Mahoma es considerada un sacrilegio por el Islam, un agravio que magnificó la publicación de caricaturas en las que se presenta al profeta como un suicida con una bomba de relojería en la cabeza.
Los dibujos ofenden la "sensibilidad y la fe de mil millones de creyentes en todo el mundo", dijo a EFE Rabiah Ahmed, portavoz del Consejo para las Relaciones Islámico-Estadounidenses, organismo con sede en Washington que fomenta el diálogo entre EE.UU y los seguidores del Islam.
Ahmed describió la decisión de los medios de EE.UU de no difundir las imágenes de Mahoma como "una respuesta responsable a una situación que está fuera de control".
Un importante diario iraní dijo que realizará un concurso en busca de las mejores caricaturas sobre el tema del Holocausto, para poner a prueba si el Occidente aplicará el mismo principio de la libertad de prensa sobre el genocidio de judíos, como lo hizo con las imágenes del profeta Mahoma.
Hamshahri, uno de los cinco diarios con mayor circulación del país, dejó en claro que el concurso es una reacción a la publicación en diarios europeos de caricaturas del profeta, que han generado manifestaciones, boicots y actos de violencia en todo el mundo islámico. El diario dijo que el concurso sería lanzado el 13 de febrero, organizado por la publicación y la Casa de la Caricaturas, un centro de exhibiciones de Teherán.
Unas mil personas se manifestaron frente a la oficina de intereses comerciales de Dinamarca en la ciudad marroquí de Casablanca para protestar por la publicación de las caricaturas del profeta Mahoma.
La fundación "Holocausto" de Rusia reaccionó con indignación a la convocatoria en Irán de un concurso internacional de caricaturas sobre la aniquilación de millones de judíos en la Segunda Guerra Mundial a manos del ejército hitleriano.