Así lo anunció la portavoz de la misión de Naciones Unidas en Sudán, Radia Achuri, en una rueda de prensa, en Jartum, la capital sudanesa.
El trabajo prosigue para determinar los alrededor de 1, 000 soldados que se supone deben ser desplegados actualmente en Darfur, pero la precaria situación de seguridad, el territorio y la escasez de agua obstaculizan cumplir con el plan, remarcó la portavoz.
Achuri se refería al plan de tres fases, proyectado por la ONU para dar apoyo a las tropas de pacificación de la Unión Africana (UA) acantonadas en Darfur, y que prevé convertir el operativo de paz de esa región en una misión híbrida ONU-UA, que estaría integrada por 17, 000 soldados y 3, 000 efectivos policiales.
Asimismo, denunció que la UA aún no ha desplegado en Darfur las dos unidades de militares que se encargarán de garantizar la seguridad de los soldados que serán acantonados en la zona.
También, Achuri reveló que la ONU prosigue sus contactos con los países que han manifestado su intención de contribuir con tropas para cumplir con la tercera etapa del despliegue de la fuerza mixta de paz ONU-UA, prevista para el año próximo.
Por otra parte, la portavoz denunció que algunas regiones de Darfur registran un aumento de los asesinatos, secuestros y saqueos por parte de milicias, asimismo -aseguró Achuri- continúan los arrestos arbitrarios y hostigamientos a personas en los campamentos de desplazados.
El conflicto de Darfur estalló en febrero de 2003 cuando el Movimiento de Liberación de Sudán (MLS) y el Movimiento de Justicia e Igualdad (MJI) se alzaron en armas para protestar contra la pobreza y marginación de la zona, y por el control de los recursos naturales.
Unas 200, 000 personas han muerto desde entonces y dos millones más se han visto obligadas a abandonar sus hogares y refugiarse en Sudán y Chad.