La expresidenta brasileña Dilma Rousseff fue recibida con flores y gritos de apoyo por parte de un grupo de simpatizantes que aguardaba su llegada al colegio electoral donde votó de cara a las elecciones municipales en todo Brasil.
La llegada de la exmandataria al colegio Santos Dumont de la ciudad de Porto Alegre, en torno a la 1:00 de la tarde hora local, provocó un pequeño revuelo en el que llegó a romperse una ventana debido a las carreras, pero que fue controlado rápidamente por las fuerzas del orden presentes en el lugar.