La dimisión del subsecretario de Relaciones Institucionales de la Cancillería, Horacio Quiroga, alineado al vicepresidente argentino, Julio Cobos, profundizó el quiebre de la concertación.
Quiroga decidió renunciar ante la "pérdida de confianza" entre la presidenta Cristina Fernández, y el radical Cobos, que votó contra un proyecto gubernamental.