La directora de la Oficina de Gestión de Personal del Gobierno (OPM) de EE.UU., Katherine Archuleta, renunció a su puesto después de que se hiciera público que el ciberataque al Gobierno estadounidense revelado en junio afectó a más de 21.5 millones de personas de su departamento.
Archuleta, primera latina en ocupar dicho cargo, acudió personalmente a la Casa Blanca para informar al presidente, Barack Obama, sobre su decisión, al considerar que la agencia necesita "un nuevo liderazgo" para "ir más allá de los desafíos actuales".
"El presidente aceptó la renuncia de Katherine Archuleta, la directora de la Oficina de Administración de Personal. La renuncia de Archuleta se hará efectiva de inmediato", confirmaron funcionarios de la Casa Blanca.
"Archuleta dejó claro al presidente que ella creía que era mejor apartarse de la dirección y dejar que un nuevo liderazgo permita a la agencia ir más allá de los desafíos actuales y que los empleados de la OPM continúen con su importante labor", añadieron las mismas fuentes.
Tras la renuncia de Archuleta, tomará el relevo el subdirector de la OPM, Bet Cobert, hasta que se designe un sustituto permanente.
Cuando Archuleta asumió su cargo, en noviembre de 2013, la Casa Blanca destacó que se trataba de la primera latina en ocupar ese puesto, después de haber trabajado durante dos años como jefa de gabinete de la entonces secretaria de Trabajo, Hilda Solís, y como asesora de Federico Peña cuando ocupó la Secretaría de Energía.