La Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL) anunció ayer la incorporación a su planilla de 220 mineros, luego que decenas de ellos detonaron dinamita causando destrozos en la fachada del edificio de la empresa.
El presidente de COMIBOL, Arturo Tamayo informó que los mineros serán contratados temporalmente hasta que se resuelva el retorno a su lugar de origen.
Los mineros eran obreros de una empresa privada y fueron expulsados de la mina Caracoles al noreste de esta ciudad. Fueron sacados por otros mineros que trabajan por cuenta propia en ese campamento y que acusaron a la compañía Barrosquira de incumplir contratos.