Unos fósiles de un nuevo dinosaurio terópodo hallados por un grupo de científicos en China aportan una explicación lógica a la evolución experimentada por las aves y ayudan a entender cómo es posible que las "manos" de cinco dedos de los dinosaurios se convirtieran en alas.
La teoría de que los pájaros descienden de los terópodos ha sido comúnmente aceptada, pero todavía había incógnitas por despejar sobre su evolución hasta la aparición de los huesos del "eslabón perdido" entre unos y otros, un dinosaurio terópodo llamado "Limusaurus inextricabilis".
Los terópodos conocidos hasta ahora tenían cinco dedos en su mano, de los cuales los tres primeros estaban más desarrollados que los otros dos.
Sin embargo, la observación de los embriones de las aves sugerían que éstas proceden de la evolución de los tres dedos centrales.
Los fósiles del "Limusaurus" -hallados en 2008 en el desierto de Gobi, al noroeste de China- tienen, al contrario que el resto de los terópodos conocidos hasta ahora, el primer dedo sensiblemente más reducido y los tres centrales más desarrollados, lo que sí coincide con la evolución experimentada por las aves.