El diputado Antoine Ghanem, muerto en un atentado, presentía su muerte y así se lo comunicó a su amigo, el también parlamentario Antoine Andraos.
En su conversación, Ghanem le dijo a Andraos que tenía miedo y que presentía que algo no funcionaba bien.
Ghanem regresó a Beirut desde Abu Dhabi, en donde se refugiaba porque le habían advertido que estaba en la "lista negra" de las personas a eliminar.