El diputado laborista Roberto Jefferson ratificó ayer ante el Congreso su denuncia de que el Partido de los Trabajadores (PT) sobornó legisladores, acusó a varios ministros de saber del asunto y exculpó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
En una comparecencia ante el Consejo de Etica de la Cámara Baja, a pedido del Partido Progresista, Jefferson afirmó que esos sobornos eran para garantizar respaldo al gobierno ante la falta de mayoría en el Parlamento.
Exculpó, sin embargo, a Lula, de quien dijo que es un "hombre bueno", "simple" y "noble" que fue aislado por decisión del ministro jefe de gabinete, José Dirceu, a quien calificó de "Rasputín".
Reiteró que desde enero pasado, cuando le informó a Lula sobre el asunto, los sobornos acabaron, pero el gobierno perdió el control del Congreso.