Los presidentes de las dos cámaras legislativas de Brasil enfrentan sendas polémicas por el uso de aviones de la Fuerza Aérea para viajes personales, en momentos de revuelta en el país por el mal uso de los recursos públicos.
El diario Folha de São Paulo publicó que el presidente del Senado, Renan Calheiros, utilizó un vuelo militar para viajar el 15 de junio a Trancoso, una playa en el estado de Bahia, para el matrimonio de la hija de otro senador y al día siguiente lo habría usado para trasladarse a Brasilia.
Poco después de esa fecha, Brasil se vio sacudida por una ola de protestas en más de un centenar de ciudades que comenzó con reclamos de reducción en el precio de los pasajes de autobús, pero se extendió a otras demandas, como el fin de la corrupción.
Aun así, Calheiros defendió la legalidad de su actuación al señalar que viajó en su condición de presidente de uno de los poderes de la república.
“Fui invitado como presidente del Senado, fui a cumplir un compromiso”, declaró el legislador.
El presidente de la Cámara de Diputados, Henrique Eduardo Alves, se vio envuelto en un caso similar al utilizar un avión de la Fuerza Aérea para trasladarse a Río de Janeiro desde la ciudad de Natal con su novia y familiares de ella para presenciar el partido entre Brasil y España.