Los líderes europeos iniciaron ayer una ronda de negociaciones sobre la redacción de una constitución del continente, en medio de ásperas discrepancias en temas como el valor del voto de cada país.
La reunión es crucial para el bloque que se apresta a integrar nuevos miembros provenientes del este europeo, que con ellos será más grande y más rico que Estados Unidos, con 450 millones de habitantes y una economía que genera una cuarta parte de la producción mundial.
Los dirigentes vaticinan una dura confrontación debido a una disputa en la que Alemania y Francia están enfrentadas a España y Polonia: cómo se ejercerá el derecho a voto una vez que la unión esté expandida.
"Será una sesión difícil"", pronosticó el primer ministro británico, Tony Blair. "Las posiciones están muy distantes"".
El ministro de Relaciones Exteriores de Polonia, Wlodzimierz Cimoszewicz, advirtió que "será uno de los encuentros más difíciles que hayamos tenido"".
La nueva constitución busca mejorar la cooperación del continente en defensa, política exterior e inmigración, entre otros temas. Ya hay un acuerdo separado sobre el lanzamiento de operativos militares, que incluye una propuesta de establecer un centro de mando de la UE dentro de la sede de la OTAN.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, que presidió la reunión, calificó ese acuerdo de "importante avance"" hacia una mejora de las relaciones con Estados Unidos.
Empero, el punto de discordia será el valor de los votos, y las discrepancias tienen tensos a los dirigentes pues si no llegan a un acuerdo el bloque quedará sin una orientación definida en momentos en que se espera 10 nuevos miembros, el primero de mayo.
Los líderes de la UE aprobaron ayer la primera doctrina de seguridad europea que preconiza la diplomacia preventiva y que ha sido suavizada para distanciarse de la doctrina de EU de acciones militares preventivas.
La estrategia aprobada excluye cualquier referencia al uso de la fuerza o ataques preventivos. No obstante, el documento apuesta por "un compromiso preventivo" y "una cultura estratégica que promueve una intervención temprana, rápida y, cuando sea necesaria, fuerte".
En el documento aprobado se eliminó el término "pre-emptive engagement" porque "se relacionaba demasiado" con la política estadounidense de acciones militares preventivas.
En su lugar, la UE apuesta por aplicar una política de "compromiso preventivo" en todas las áreas, para evitar conflictos y crisis, incluido el militar, pero no hace una defensa de la política militar preventiva.
Los jefes de Estado y de Gobierno felicitaron hoy al Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, por la elaboración de este documento.
Discrepancias sobre constitución europea
Los líderes europeos tratarán de llegar a un acuerdo sobre el reparto del poder en las instituciones comunitarias.